Las medidas de distanciamiento social, las restricciones, fueron la mejor excusa para mantener a Ray alejado de mi persona, algo que agradecí, porque no
- No pude esperar, en cuanto Diana llegó a nuestra habitación, el ruido me puso alerta. Escuché como tropezaba con la cama, como se quejaba
- —Todavía hay más. —Su cabeza se alejó de la pantalla, como si le hubiese dado un golpe directo en la nariz. —¿Más? —Como decía
- El paseo hasta mi residencia me ayudó a tranquilizarme, al menos dejé de llorar. Mi madre siempre dice que tengo la mente analítica de
- ¿Puede uno escuchar su corazón romperse? A pesar del ruido a mi alrededor, de la música, las voces, el jolgorio, yo podía escuchar cómo