¡Préstame tu fuerza!

Prólogo

Nick

Golpeé al tipo con un par de ganchos, una patada lateral y un golpe letal desde arriba. Su cara pegó con fuerza contra la lona y antes de que la cuenta de 10 empezara, ya sabía que no iba a levantarse. Sus ojos estaban abiertos, su respiración agitada, y aunque sus músculos aún no habían colapsado, si lo había hecho su mente. Sabía lo que había ahí, ¿levantarse para qué?, ¿para seguir recibiendo más castigos en su cuerpo?. No, él no era como yo, como nosotros. Yo no me hubiese rendido, yo me habría levantado y habría vuelto a la pelea, porque lo único que me detiene es un nockout.

La gente grita, levantan mi mano manchada de sangre y me declaran vencedor de la pelea. Tres esta noche y todavía sigo en pie. Sabía lo que seguía, una ducha, cobrar mi dinero, Fredo con los beneficios de las apuestas y una noche de fiesta.

  • ¡Eh!, Nick. Ya tengo el dinero.-
  • ¿Cuánto esta vez?.-
  • Menos de lo que esperábamos. Eres un cabrón contra el que nadie quiere apostar.-
  • Eso no sé si es bueno o malo.-
  • Para mi bolsillo, malo. Para nuestra vida sexual, bueno, muy bueno.-
  • ¿No te cansas de coger lo que yo no quiero?.-
  • ¿Cansarme?. ¿Cuántas chicas crees que quieren una noche loca contigo?.-
  • Docenas.-
  • No tantas, brother, pero le andas cerca. Tú eres bueno con los números, hazme la cuenta. Si hay más de 10 cada noche para que escojas, y al final te quedas con una o dos, ¿Cuántas quedan para mí?.-
  • Cabrón suertudo.-
  • Eso mismo digo. ¿Listo para comerte un par de chicas esta noche?.- Yo siempre estoy listo, no tiene que preguntarme eso.
  • Tengo que pasar por el casino. ¿Nos vemos en el bar?.-
  • Vale, pero pienso cargar las bebidas en tu cuenta, así que no tardes mucho.-
  • ¿Por qué sigo siendo tu amigo?, te aprovechas de mí para conseguir chicas, saqueas mi cuenta en el bar. ¿Dime, que saco yo?.-
  • Disfrutas de mi compañía y además cuido tu culo, ¿qué más quieres?.-
  • Un poco de amor.-
  • Anda, lárgate cretino. Cuando me pase al lado gay te comeré los morros, pero de momento, me conformaré con las chicas que descartas.-
  • No te hagas el despechado, sabes que a ellas no vuelvo a verlas y a ti te veo todos los días.-
  • Sí, al final tendré que casarme contigo.-

Salí de allí riéndome como un loco, porque ese sentido del humor suyo acabaría por traernos algún problema, pero era jodidamente refrescante que pudiéramos reírnos de eso. Cogí mi SUV y conduje hasta el hotel-casino. ¿Qué porqué no tengo una moto?, sí, soy un tipo de 25, con algún tatuaje, los nudillos pelados de participar en peleas clandestinas y unos lazos fuertes con la mafia rusa, un auténtico chico malo, pero no tonto. Una moto es como poner una diana sobre mí y decir, eh, ¿a que no puedes derribarme?. No, en serio, hay mucha gente cabreada por ahí a la que no le importaría arrollarme con su auto. Y sé por propia experiencia lo que un accidente de tráfico puede hacerle a un cuerpo. Perseguí a ese cabrón hijo de puta hasta que lo tiré al suelo. Uno no le da 8 puñaladas a uno de los míos y sale ileso. El pobre chico no era nada más que el encargado de reponer bebidas en uno de los Clubs de Yuri. Él solo tenía 19, y al cabrón no le importó perforarle un riñón porque no le atendió. El chico no hacía eso, él solo rellenaba las cámaras frigoríficas, no atendía a los clientes. Y sí, cacé a aquel cabrón, le rompí las piernas con mi coche y luego le reventé la cara agolpes. Creo que aún sigue vivo, no me importa. Solo estaba preocupado por el pobre chico. Por suerte, Viktor hizo que lo llevaran sápidamente a un hospital. Perdió el riñón, pero al menos sigue vivo y haciendo una vida normal. Llámame matón sanguinario, pero hice justicia ese día y volvería a hacerlo.

El teléfono dio un timbrazo y accioné el “manos libres” para contestar, dejando que la voz de Boby resonara entorno a mí.

  • Sé que voy retrasado, cariño. Pero llegaré a tiempo para acostar a los niños.-
  • Ja, pues vas a calentarte la cena en el microondas. No, en serio. Está aquí.-
  • ¿Quién?.-
  • El fantasma. –
  • ¿Estás seguro?.-
  • Lleva media hora destrozándonos en la mesa de Black Jack. El programa acaba de reconocer su patrón de apuestas, es él.-

Apreté los dientes y pisé un poco más el acelerador. Iba a cogerle esta vez. Sí, vale, no puedo tocarle o retenerle, pero podía hacer una jodida identificación visual del tipo y grabar su puñetera cara en el reconocimiento facial. Tenía que verle le cara y hacerle temblar, darle el mensaje de que con los Vasiliev no se jugaba, a menos que quisiera perder.

  • Estoy a dos minutos, dile a Mauro que esté en la entrada y Boby, no dejes que se vaya esta vez.-
  • Tengo a tres yendo para la mesa 5, Nick.-
  • Bien.-

Tres tipos de seguridad serían suficientes para retenerle hasta que llegara. Serían el puñetero muro de Berlín, nadie podría salir de allí.

Cuando llegué a la entrada del hotel salté del coche y le arrojé las llaves a Mauro para que se ocupara de mi coche y luego corrí como el diablo hacia la zona de juego. Es terriblemente bueno que sea lo primero que veas cuando entras al hotel. Caminé deprisa hacia la mesa 5. Tenía que reconocerle el mérito al tipo, sabía escoger el día. Era difícil caminar por allí, estaba hasta el tope de gente. Pero aun así, el boxeo te da un buen juego de piernas y caderas. Ya casi había alcanzado la mesa, cuando uno de los chicos de seguridad se puso a caminar a mi lado.

  • Quién es.-
  • Esquina derecha, latino de camisa oscura y sombrero de cowboy.-

No podía decir que lo viera, pero el sombrero era un buen punto de referencia. Casi lo tenía con solo estirar la mano, cuando un tipo deslizó su silla delante de mí haciéndome tropezar. Soy luchador de MMA, hay tres cosas que nos enseñan a hacer desde el primer día, dar golpes, encajarlos y caer. Y eso hice, giré mi cuerpo para caer sobre la parte más carnosa de mi cuerpo, mi culo.

Hay muchas maneras de caer al suelo, y por lo que mis ojos estaban viendo, aquella no había sido de las peores. No, incluso diría que era de las mejores, sí. Delante de mí, flotando como un OVNI en el desierto en plena noche, tenía el más redondo, apetecible, y tentador trasero femenino que nunca antes había visto. Y digo bien, porque si en algo soy experto, es en traseros femeninos. Llámalo fetiche, llámalo obsesión, pero mi vida ha estado marcada por un buen trasero de mujer. Otros eran hombres de tetas, otros de caras bonitas, yo era de traseros. Pasar mi mano por un buen trasero, es como tocar el cielo.

  • ¿Dónde has estado toda mi vida?.-

Sí, estaba bien dicho, porque si hubiese visto antes ese trasero, juro por mi vida que jamás lo hubiese olvidado. Pueden golpearme en la cabeza, y perder la memoria, quedar amnésico para siempre, pero ese trasero…ese trasero no le olvidaría. Mi atención se deslizó hacia arriba, buscando a la dueña de tan exótico regalo, y la encontré. Labios jugosos, nariz pequeña y … y nada más, porque tenía unas de esas enormes gafas de sol estilo Elvis, y una larga cabellera rubia de pelo liso, cuyo flequillo caía sobre gran parte de su cara. Pero aquellos labios, eran lo único que necesitaba ver, para saber que mis atenciones no las apreciaba. Se giró de nuevo hacia la mesa de Black Jack, acarició con su mano la espalda del tipo que jugaba delante suyo, y después se fue. ¡Oh, mierda!, acababa de levantar la liebre. Por su ropa, sabía que era el tipo a por el que iba, nuestro fantasma, y ella le había dado la señal para desaparecer. Antes de que estuviera en pie, el tipo había desaparecido entre la gente, llevándose sus ganancias consigo.

 

Capítulo 1

Nick

  • Dime que lo habéis cogido.- El chasquido en el intercomunicador me devolvió la comunicación.
  • Se ha esfumado. Solo hemos encontrado el sombrero sobre una de las máquinas tragaperras.- No maldeciría, no maldeciría. ¡Mierda, joder!.
  • Intentad cogerlo sin contaminarlo. Tiene que haber alguna huella en él.-

¿Sonaba muy NCIS?, sí, tal vez. Pero podíamos hacer también esa mierda de encontrar huellas y cotejarlas, de manera clandestina, con las bases de datos a las que la policía tenía acceso.

  • ¿Y la chica?.-
  • ¿Qué chica?.-

Fue curioso escuchar aquello desde dos lugares diferentes el intercomunicador, y desde la terminal a mi lado, donde tenía abierta una “video conferencia” con Boby. Sí, el tipo estaba en su castillo en Crystal Mall, pero era como tenerlo sentado a mi lado en el centro de control del casino.

  • Pues que chica va a ser Boby, la que estaba con el tipo, la que levantó la liebre.-
  • Yo no vi ninguna chica.-
  • Mándame las imágenes de la grabación.-

Unos segundos después, en el monitor de mi derecha, empezaron a reproducirse las imágenes captadas desde la cámara instalada sobre la mesa de Black Jack. Y joder que era difícil ver a la chica. Salvo un vistazo poco definido de su pelo rubio, pasaba casi desapercibida, como si supiera dónde estaba la cámara y tratara de no ser atrapada por ella.

  • Ahí, Boby, es la mujer que está detrás del vaquero, ¿la ves?.-
  • Desde este ángulo es imposible, pero tal vez….- Escucho como trastea con el teclado, centrando su atención en otro monitor.
  • Sí, creo que desde este otro ángulo se puede ver mejor.-

Revisé nuevamente el monitor, donde vi otra perspectiva diferente. Es otra cámara, más alejada, la que mostraba una imagen de la zona en la que se encuentra una mesa de dados, y al fondo, se veía la mesa de Black Jack numero 5. Y la veo, es ella, ese culo es imposible de pasar por alto.

  • Esa Boby, la del trasero estupendo, pelo rubio y gafas.-
  • ¿Estás seguro?.-
  • Amplia la imagen. ¿Puedes pasar al momento en que casi llego hasta ellos?.-

La imagen avanzó y me vi caer al suelo de forma patética. Menos mal que no había una gran definición en la imagen, pero algo es algo.

  • Ahí, ¿lo tienes?, ¿ves cuando le pasa la mano por la espalda?. Esa es su señal.-
  • ¡Joder!, ¿cómo no lo habíamos visto antes?.-
  • ¡Mierda, Boby!, porque estábamos buscando al fantasma no a sus compinches. ¿Cómo íbamos a saber que no trabaja solo?.-
  • Voy a trazar su perfil para rastrear sus movimientos en la sala de juegos.-
  • Revisa también las viejas grabaciones. Búscala a ella y le encontraremos a él, estoy seguro.-
  • Eso va a llevar una mierda de tiempo, Nick.-
  • Puedes hacerlo mañana, Boby, es…que lo hemos tenido tan cerca.-
  • Lo sé, pero ahora tenemos una pista nueva que seguir.-
  • Buen trabajo, Nick.-
  • No Boby, lo tuyo es un buen trabajo, lo mío ha sido un buen tropezón.-
  • Lo que tú digas.-
  • Si.-

El teléfono sonó en mi bolsillo y miré el identificador antes de contestar.

  • Lo siento, Fredo. Se me han complicado las cosas.-
  • Sí, bueno. ¿Te queda mucho?, la chica de la barra empieza a mirarme como si fuera un patético perdedor.-
  • No, dame un par de minutos y estoy contigo.-
  • Justo lo que tardo en terminar esta cerveza.-

Bueno, al menos Fredo me salía barato. Él no era de combinados y licores caros, él se contentaba con cervezas, pero eso sí, era una maldita esponja con una gran tolerancia para esa bebida. Salí de la zona de seguridad y caminé por los pasillos del personal del hotel hasta llegar a la zona pública. Me encaminé hacia el bar y lo encontré sentado de espaldas a la barra, con la mirada perdida en la gente del otro lado.

  • ¿Me echaste de menos, cariño?.-
  • Pues la verdad es que no, tenía bonitas vistas.-

Me giré para ver de lo que hablaba y encontré un par de chicas sonriéndonos. Sí, el tipo era jodidamente rápido.

  • ¿Quieres que las invitemos al club del hotel?.-
  • Seee, y vete avisando de que necesitaremos al menos una habitación.-
  • Eres un jodido presuntuoso.-
  • Mírame ruso negro, estoy muy bueno.-

Sí, el cabrón se cuidaba, era lo que tenía entrenar conmigo. No es que pudiera competir en una jaula como yo, algo que ver con su alergia a que le golpeen la cara, pero el tipo podía defenderse en una pelea. Ruso negro. Era bueno que ahora fuese yo el encargado de mantener viva la leyenda del tío Viktor, el primer ruso negro. Después le tocó a mi hermano Viktor, pero se retiró de las peleas hace 3 años. Justo cuando empecé yo. No es que seamos como dos gotas de agua, ni que tengamos el mismo estilo de lucha, pero somos rusos y nuestro pelo es negro, pero si unes eso a nuestro apellido… si, tienes de nuevo al ruso negro.

  • Buenas noches, señoritas. ¿Podemos invitarlas a una copa?.-

Las chicas sonrieron mientras nos comían con la mirada, sí, Fredo era u tipo con suerte, y yo también. Me acerqué a la barra del bar y alcé la mano para que nos atendieran. La camarera apareció a nuestro lado, con una radiante sonrisa y un escote impactante para mirar. Podía ver el brillo en sus ojos, si lo de las chicas fallaba, yo no dormiría solo. Hicimos nuestro pedido, y cuando se fue a por ello miré su trasero y era bonito, muy bonito, pero no era tan espectacular como el que había perdido antes. Incliné la cabeza para admirar la parte trasera de las dos chicas a mi lado y tampoco es que fueran tan perfectos. Sí, podían servir, pero…les faltaba…ser ese trasero. Pero, eh, soy de esos que a la hora de follar no hacen ascos a una chica bonita, aunque no tenga un trasero perfecto. Es mejor eso, que tener que cascármela yo mismo.

Llevamos a las chicas al club, donde, por ser el hijo del jefe, nos dieron el reservado VIP de la familia. Yuri era raro que lo usara, sólo en alguna reunión de negocios. Andrey raramente lo hacía, a él le gustaba más bien otro tipo de ambiente, y Viktor…creo que Viktor iba a frecuentarlo mucho menos. Así que sacarle partido me iba a corresponder a mí, hay que cruz tenía que soportar por ser el joven, guapo y SOLTERO de la familia.

 

Capítulo 2

Nick

El grito de una sirena de policía me devolvió a la vida. El echar un polvo en una habitación de la primera planta tenía sus ventajas, como que el ruido de la calle siempre te alcanzaba y así no podía quedarme dormido. Es lo que me pasa después de una noche de pelea y sexo, que acabo derrotado sin remedio. Miré hacia el otro lado de la cama. Había una chica allí, pero no recordaba con cuál de las dos me había quedado. Qué más da, el trabajo ya estaba hecho. Me levanté de la cama y caminé hasta el baño, eso sí, recordé recoger los preservativos antes de salir de la habitación. Conté dos, bien, estaban todos. ¿Qué por qué me los llevaba?, porque no quería que me ocurriera como a ese tenista, Boris Becker. Una noche de juerga y la tipa se lleva los preservativos. Unos meses después llegó al mundo un hijo no deseado por el padre que le costó más de 5 millones. Y no, no es que fuera un paranoico, es que pillé a una chica intentando hacer lo mismo. ¿Para qué cojones querría ella llevarse los preservativos usados, y sobre todo, meterlos en un pequeño recipiente con hielo seco que llevaba en su bolso?. Desde eses día, me deshago personalmente de los preservativos por el retrete y me niego a acostarme con mujeres con bolsos grandes.

Tiré de la cadena después de mear, y vi como el agua arrastra a mis pequeños hijos no nacidos. Adiós chicos. Cuando el agua se detuvo, revisé que nada quedase flotando. Bien, al menos eran unos buenos nadadores. Me vuelvo a la habitación y recojo mi ropa con bastante ruido, ¿por qué?, porque quiero que se despierte y si no lo consigo, siempre me queda el socorrido zarandeo de hombro. Pero esta vez mis constantes prácticas han dado su fruto.

  • ¿Qué hora es?.-
  • Las tres de la mañana. Me tengo que ir.-
  • ¿Esta no es tu habitación?.-
  • No, pagué por solo esta noche. Puedes quedarte si quieres.-

La chica asiente. No necesito explicarle más, esto ha sido solo un poco sexo consentido entre adultos, nada más. La veo mirándome fijamente, sopesando si decirme lo que está pensando o no. Por experiencia, es mejor que no lo diga, aunque no soy de los que miente. “¿Me llamarás?”. Viktor me dijo que la mentira dolía durante más tiempo que la verdad, por eso pasé de un “puede”, a un “no creo”. Lo primero les daba falsas esperanzas, que luego se volvían rabia y decepción cuando la llamada no llegaba. El segundo, dolía en el primer momento, e incluso podría golpear su autoestima, pero dolía durante algunos días menos. Así, que sencillamente, las miraba, les dedicaba una sonrisa, y que ellas se respondieran a sí mismas. Con el tiempo, había perfeccionado esa sonrisa. No era ni demasiado alegre, ni demasiado cínica. Parecía algo casi indolente.

Menos mal, que esta vez ella no preguntó, y que yo no me quedé esperando a que tomara valor para hacer la pregunta. Salí de la habitación, y caminé directo a las áreas de personal. A estas horas, la repostería estaría saliendo recién hecha de los hornos, y me moría por un buen par de croissants calentitos.

  • Señor Vasiliev.-

Miré hacia mi espalda, donde vi acercarse a uno de los chicos de seguridad del turno de noche. Llevaba algo dentro de una bolsa, y me pregunté qué sería.

  • Dime, Clarck.-

Estaba bien eso de que llevaran su nombre en una chapa identificativa, si no, sería imposible conocerlos a todos. ¿Cuánto personal había en este puñetero edificio?, ¿100?, ¿Más?. Le preguntaría a Boby, él sabía todas estas cosas.

  • Encontramos esto en uno de los baños de la planta baja. ¿Podría pertenecer a la mujer que busca?.-

Cogí la bolsa y estudié el contenido. Parecía ser una peluca rubia, de esas de mala calidad que podías comprar en cualquier sitio. Eché mano de mi memoria. Sí, el color podría coincidir.

  • Enviadla a la central de control. Quiero que la revisen.-
  • Sí, señor.-

Seguí caminando hacia las cocinas, pero ya no pensaba en bollos franceses, sino en otro tipo de “tentaciones”.

Viktor

Cerré la puerta de la habitación con cuidado porque no quería despertar a Katia. Madrugar era algo que tenía que hacer, pero no la obligaría a ella a hacerlo conmigo. Desde que habíamos vuelto de nuestra luna de miel, mi mujer se había convertido en una marmota. El doctor Pavel había dicho que era normal en el embarazo y yo confiaba en él, Katia confiaba en él. ¿Cómo no hacerlo?, el tipo me pareció agradable, y trata a mi mujer con mucho cuidado. El que estuviese muy recomendado también fue decisivo. Lo mejor para mis tesoros. Que tuviese cerca de 40 y que fuese guapo, según mi hermana, no me había molestado, no. Katia y mi bebé estaban por encima de mis miedos irracionales. Mentira, seguía molestándome que otros hombres la miraran con deseo, pero no solo confiaba en ella, sino en lo que teníamos.

  • ¿De vuelta al trabajo?.-

Me giré para encontrarme con mi madre. Y aunque la quería con locura, y estaba disfrutando de estar con ellos, estaba loco por mudarnos de una vez a nuestra nueva casa, nuestra casa.

  • Pasaré por la oficina, sí. Pero también quiero ver como las obras en la casa nueva.-
  • Katia me enseñó las fotos que tomó ayer. ¿Cuándo van a ir a comprar los muebles?.-
  • Sé que no puedo demorarlo mucho, pero ahora no tengo tiempo.-
  • Podemos ir solas, ¿sabes?.-
  • Eso estaría genial. Pero, os importaría aplazarlo para mañana. Me gustaría seleccionar a alguien más para que os acompañe.-
  • No hay problema. Siempre podemos hacer una selección previa por internet.-
  • Gracias, mamá. Cuida de mi chica.-
  • Sabes que lo haré.-

Salí de allí tranquilo, porque mi madre cuidaría de mi mujer. Y porque mamá no era Lena. Miedo me daban ellas dos juntas con mi Katia. Pero tarde o temprano iba a ocurrir y tenía que estar preparado para ello. Primer paso, ver cómo han ido las cosas mientras no he estado por aquí. Segundo paso, encontrar refuerzos para el equipo de escoltas de Katia.

 

Boby

Hoy es de esos días que me gusta mi trabajo. Controlar toda la seguridad del hotel y el casino, además de los otros negocios, era algo casi rutinario y monótono. Casi. Gracias al casino tenía un poco de emoción desde anoche. Con Bloom…bueno, teníamos unas cuantas alarmas listas para saltar en cuanto se moviera, cosa que todavía no había hecho, pero estaba seguro de que no era bueno tanto silencio, algo tramaba la comadreja esa. Al boxeador ese que nos había dado tantos problemas también le tenía controlado. Con lo de acondicionar la nueva casa del jefe había estado ocupado durante las últimas semanas, pero el trabajo ya estaba listo. También había preparado la lista de guardaespaldas femeninas para la mujer del jefe como me pidió. Y estaba sonriendo porque tenía alguna sorpresa en ese dossier de candidatas. Todo estaba terminado y listo, así que el retomar la cacería del fantasma era el nuevo reto que necesitaba, y gracias a Nick, habíamos avanzado enormemente.

Capítulo 3

Viktor

  • Hola, Boby. Ponme al día.-
  • Buenos días, jefe. Ahora estamos escarbando en las antiguas grabaciones del casino. Tenemos nuevas pistas del fantasma y estoy trabajando con ellas.-
  • Bien, sabía que podías conseguir algo ahí.-
  • Fue Nick el que consiguió la nueva pista, sin él estaríamos casi estancados en el lugar de siempre. El tipo es un jodido puñado de arena. Siempre se nos escapa de las manos.-
  • Entonces no me meteré en ello, vosotros dos lo estáis haciendo bien. ¿Qué más tenemos?.-
  • Bloom está inusualmente tranquilo y no creo que sea solo porque tiene otros asuntos entre manos.-
  • No, pero tratemos de no darle nada que lo ponga en alerta.-
  • A Bellami parece que se lo ha tragado la tierra. Hay rumores de que regresó a Miami, pero no están confirmados. Nadie lo ha visto y nadie sabe de él.-
  • Demasiado fácil que hubiese muerto.-
  • Eso pienso yo. Y aquí le he preparado un dosier con las diez candidatas más fiables para ocupar el puesto que quiere cubrir, jefe.-
  • ¿Alguna sugerencia?.-
  • Pues ahora que lo dice…hay cierta ex agente del FBI que está buscando trabajo.-

La curiosidad es una perra contra la que no estoy vacunado, así que abrí el dosier con celeridad, hasta encontrar el que Boby indicaba. Joder, Blake. La mujer estaba buscando trabajo con desesperación, porque había dejado su curriculum en una de nuestras empresas.

  • ¿La has revisado?.-
  • Si, está limpia jefe. Rompió lazos con el FBI, e incluso descubrí que el tal Bloom le está poniendo difícil el que la contraten. Y sé que ella lo sabe.-
  • Es un cabrón rencoroso esa comadreja de Blomm.-
  • Sí, lo es.-
  • ¿Puedes concertar una cita con ella para esta tarde?.-
  • Veré lo que puedo hacer.-
  • Ahora tengo que irme, quiero terminar de acomodar mis cosas en la casa nueva.-
  • Tiene el encargo preparado en el almacén dos, jefe. Dos contenedores sellados con llave electrónica.-
  • ¿Clave?.-
  • La de su actor favorito, jefe.-
  • Te subiría el sueldo, pero sé que preferirías otra cosa.-
  • Ya se lo dije, jefe. ¿Puedo quedarme con el fantasma cuando lo cacen?.-
  • Es tuyo, yo mismo me encargaré de reclutarlo.-
  • Es un trato, jefe.-
  • Tu céntrate en cazarle.-
  • Cuente con ello, jefe.-

Nick

Es bueno que Viktor tenga una ducha en su oficina, así amortizaba mi tiempo. Levantarme, carrera hasta el Crystal Mall, ducha, y aseado y limpio en el centro de control.

  • ¿Tenemos algo, Boby?.-
  • Buenos días, Nick.-
  • ¿Por qué a mi hermano Viktor le llamas jefe, y a mí me llamas Nick?. Se supone que también soy tu jefe.-
  • Viktor paga mi cheque, tu no.-
  • También llamas jefe a mi padre.-
  • Es el feje del feje, jefe elevado a cuadrado.-
  • ¿Y Andrey?, a él también le llamas jefe.-
  • Él puede hacer que no tenga problemas con la justicia por meterme en los sitios que me meto.-
  • Yo puedo romperte las piernas en menos de 3 segundos.-
  • Y yo puedo hacer que la grúa se lleve tu coche, que rechacen tus tarjetas de crédito, que…-
  • Vale, vale, lo capto.-
  • Pero si atrapas al fantasma, tendrás el privilegio de que también te llame jefe.-
  • Bueno, eso es trabajo en equipo.-
  • Ya, yo le encuentro, pero tú tienes que cazarle.-
  • ¿Y cómo va nuestro rastreador?.-
  • Pues tenías razón, cada vez que el fantasma ha actuado, la chica ha aparecido en escena. Ella llega, se pasea por el lugar y luego se acerca a la mesa de juego. Poco después aparece nuestro fantasma, se sienta y ella se queda detrás.-
  • Estuve pensando ayer, ¿Y la persona que me derribó al suelo?, si no trabaja solo, podría tener un refuerzo para cubrirse las espaldas.-
  • Pensé eso mismo y lo investigué. Nada por ahí, el tipo vino con un grupo desde Nebraska para una despedida de soltero.-
  • Así que sólo tenemos a esos dos, la chica y el fantasma.-
  • He estado buscando coincidencias toda la mañana, he pasado tres programas diferentes de reconocimiento biométrico y sólo han salido esas dos coincidencias.-
  • Bien, ya tenemos algo. Son dos, el fantasma y culo goloso. Ahora hay que encontrarlos.-
  • ¿Culo goloso?.-
  • Oh, hermano. Tú no has visto de cerca ese culo.-
  • No, pero lo he utilizado para dar con ella.-
  • ¿Qué has hecho qué?.-
  • Ya sabes, igual que con la cara. Triangulas la forma, y buscas coincidencias. Y sí, estoy de acuerdo contigo, tiene un trasero como pocos.-
  • ¿Algún resultado con el sombrero y la peluca?.-
  • No hay huellas viables en el sombrero. Es una pieza barata, de esas que puedes comprar en demasiado sitios. Con la peluca pasa lo mismo. Un par de dólares y puedes escoger entre varios colores.-
  • Pues vaya mierda.-
  • Lo sé. Pero no hemos perdido el tiempo.-
  • Porque…-
  • Porque ahora tenemos otra coincidencia que buscar. El fantasma está claro que es un genio con el disfraz, difícil de encasillar. No sé cómo lo hace, pero ni siquiera mi programa de reconocimiento ha conseguido una sola coincidencia entre ellos. Lo único que sé es que es hombre. Pero ahora podemos rastrear a la chica.-
  • Y en cuando haya una coincidencia…-
  • La atraparás.-
  • Ahora sólo hay que tener suerte y que ella pase delante de una de las cientos de cámaras con las que trabajamos.-
  • ¿Recuerdas lo que te dije de las reformas del casino?.-
  • Que sospechabas que tenía alguien infiltrado, porque sabía dónde estaban instaladas las cámaras después de la remodelación.-
  • O que tal vez hacía un reconocimiento de la zona, antes de dar el siguiente golpe.-
  • Así que sólo tenemos que esperar a que sea la segunda opción. El fallo, es que no tenemos ninguna reforma prevista.-
  • Ahí te equivocas.-
  • Ilumíname.-
  • La timba de póker.-
  • Sólo se va a instalar seguridad en las sala de juego y en los accesos.-
  • Ya, pero eso nuestro fantasma, no lo sabe. Y…como revisaremos todas las cámaras para que estén totalmente funcionales…-
  • El fantasma se verá forzado a hacer una nueva toma de contacto.-
  • Exacto.-
  • Creo que voy a tener que hablar con los de Ubisoft, mereces que la próxima presentación de Assassin´s Creed se haga en nuestro hotel.-
  • ¿En serio?.-
  • Tengo un par de contactos que puedo utilizar.-
  • ¡Dios!, me harías el hombre más feliz sobre el planeta.-
  • ¿Eso se merece que me llames jefe?.-
  • Sólo tienes dos años más que yo y aún no has conseguido ni al fantasma, ni a los Assassin´s Creed.-
  • Ok, ok. Pongámonos a trabajar.-

Sabía que con ese juego lo tenía en el bote. No me costó descubrir que era un fan a ultranza del Assassin´s Creed y era una baza que estaba guardando para utilizar en el momento apropiado, y tal vez, ese momento había llegado porque el tipo estaba demostrando que merecía el premio. Motivar, desafiar y premiar, eran las mejores maneras de conseguir que Boby rindiera a 200%. Y yo quería eso porque quería atrapar al fantasma y a culo goloso.

 

Capítulo 4

Viktor

  • Buenas tardes, señorita Blake.-

Sé que entrenan a los agentes del FBI para que no muestren emociones, pero esta vez no ha pasado. La sorpresa está grabada en todo su rostro y eso me encanta.

  • Señor Vasiliev, es una sorpresa.-
  • ¿Mi asistente no le avisó con quién era la entrevista?.-
  • Parece ser que convenientemente omitió esa información.-

Ella empezó a levantarse, incluso antes de que mi trasero estuviese bien asentado en mi sillón.

  • ¿A dónde va?.-
  • No estoy tan desesperada como para aguantar una farsa de entrevista, señor Vasiliev.-
  • Yo no suelo perder el tiempo, señorita Blake. ¿Qué le hace pensar que esta entrevista no es algo serio?.-
  • Oh, vamos. He trabajado en el equipo que lo ha estado persiguiendo los dos últimos años. Soy el enemigo, señor Vasliev. Y usted, menos que nadie, trabajaría con el enemigo.-
  • Una pregunta, señorita Blake. En todo este tiempo, ¿Ha encontrado algo con lo que acusarme de algún delito?.-
  • No hay pruebas concluyentes.-
  • Le diré por qué, señorita Blake. Sí, mi familia tuvo unos oscuros comienzos allá por los años 50 y 60, y tenemos una fama de la que reconozco nos hemos servido en más de una vez, y de la que nos conviene seguir disfrutando, porque señorita Blake, el mundo de los negocios en más duro de lo que parece, y uno no triunfa siendo un blando. Pero a diferencia de muchas empresas con éxito y dividendos millonarios, que han llevado sus trapos sucios al extranjero para que nadie pueda verlos, o esconden sus infracciones debajo de abogados y políticos corruptos, nosotros, señorita Blake acatamos la ley, pagamos nuestros impuestos y a cambio pedimos fidelidad y respeto. ¿Qué a veces somos un poco duros?, sí, lo reconozco, pero en el mundo en que nos movemos hay que serlo. Si alguien amenaza a nuestra familia, les dejamos bien claro que pueden quemarse y hacemos todo lo posible porque eso ocurra.-
  • ¿Lo que me está diciendo, tiene alguna relación con el incidente del hotel?.-
  • Es una chica rápida, señorita Blake. Ya vio lo que ese cabrón intentó hacerle a mi mujer, y aun así, está libre.-
  • A mí tampoco me parece justo, señor Vasiliev.-
  • Justo o no, nosotros no andamos matando gente a diestro y siniestro, pero nadie me impide que ponga los medios para evitar que ese cabrón vuelva a llegar a mi mujer. Quiero que aquellos que amo estén protegidos, porque en este mundo, hay muchos que quieren dañarnos, llámense Rocky Bellami, Bloom, o simplemente sean desconocidos que quieren conseguir una manera fácil de conseguir dinero con un secuestro. Hay muchas amenazas y quiero mantener a los míos lejos de ellas.-
  • ¿Por eso me quiere a mí, para eliminar esas amenazas?.-
  • La quiero a usted, porque sé que puede evitar que esas amenazas lleguen a hacer daño a mi familia. Mi mujer la estará siempre agradecida, yo le estaré siempre agradecido, pero me gustaría que si algo parecido llegara a ocurrir, fuera usted la que estuviese entre la amenaza, mi mujer y mis hijos.-
  • ¿Quiere que proteja a su mujer?.-
  • Entiéndame, señorita Blake. Por garantizar la mejor protección de mi mujer, estoy dispuesto a trabajar con el enemigo, como usted ha dicho.-
  • Si usted puede aceptar que nunca haré nada ilegal y que si veo algo que lo sea lo denunciaré, entonces no tengo ningún problema en aceptar el trabajo.-
  • No verá nada ilegal, porque no lo hay, y si cree verlo, le ruego me lo notifique, porque realizaré las medidas necesarias para erradicarlo. Sólo le pido que me deje actuar a mi primero, porque soy el primer interesado en eliminarlo de la vida de mi familia.-
  • Puedo hacer eso.-
  • Entonces creo que tiene el trabajo, señorita Blake. ¿Estaría dispuesta a empezar mañana?.-
  • No tengo ningún problema.-
  • Bien, le diré a Boby que le entregue el formulario y el material que necesite. Como sabe, trabajamos como agencia de seguridad de varios locales, oficinas y recintos, así que espero que cubramos cualquiera de sus necesidades. Pero si nota algo en falta, no dude en solicitarlo. Esto no es el FBI, aquí no recurrimos a formularios para pedir un triste chaleco antibalas. Usted lo necesita, se lo notifica a nuestro responsable de material, y él se lo entrega.-
  • Bien, eso siempre se agradece.-
  • Entonces, creo que eso es todo. Le veré mañana a las 8 en la residencia de mis padres, sé que sabe dónde está.-

Nick

Cuando leí el mensaje de Boby, solté un grito de triunfo. Menos mal que estaba rodeado de tipos sudorosos, gritones y centrados en lo suyo, como para que notaran que gritaba por otra cosa que no fuera alcanzar los 20 kilómetros en menos de 1 hora. Ese “tengo algo” me alegró el puñetero día.

Cuando llegué a la central del Crystal, encontré a un Boby pletórico.

  • Cuéntame.-
  • Tengo tu culo.-
  • ¿Eh?.-
  • Mira.-

Me acercó hasta una pantalla donde se veía una grabación de seguridad. La hora marcaba las 10 de la mañana y estaba orientada a una de las entradas de personal. La gente se movía con normalidad, mientras el programa de Boby trazaba incontables líneas verdes sobre los cuerpos y rostros de todos.  Era como ver a un niño dibujando sobre una fotografía, solo que la fotografía estaba en movimiento, y los trazos del niño eran líneas realmente rectas.

  • Aquí.-

El programa había encontrado una coincidencia, lo supuse, porque las líneas verdes se volvieron rojas, y la figura apareció sombreada, destacando de un color más intenso que lo que la rodeaba.

  • ¿Es ella?.-
  • Digamos que es un 99,8 % de probabilidades de que ese sea tu culo goloso.-
  • ¿Qué tendría que hacer para conseguir el 100%?.-
  • Quitarle ese pantalón holgado.-

Sonreí, ¿cómo no iba a sonreír?. Si ese era mi culo goloso, estaría encantado de desnudarle.

  • ¿Sabemos quién es?.-

Miré el rostro ladeado de la chica, intentando buscar algo que pudiese decirme que realmente era ella, pero era difícil, sobre todo por la distancia y la inclinación de su cara. Pero ah, maravillas de la tecnología, una ficha apareció en la pantalla junto a ella. Y sí, aquella imagen a color era mucho más esclarecedora. No es que fuera idéntica a la chica, pero, es que esta foto era la de una joven de cabello oscuro, con el pelo tirante recogido el algún tipo de moño, su rostro sin rastro alguno de maquillaje y totalmente carente de emoción. Pero algo podía decir, sus labios si tenía la forma que recordaba.

  • Rosa Espinosa, una camarera de planta. Lleva haciendo las habitaciones del hotel, hace 4 años. Y sí, ya descubrí lo de su apellido.-
  • ¿Apellido?.-
  • Rosa….Espinosa…es español, significa que tiene espinas, una rosa con espinas.-
  • Dos caras sí que tiene, lo de las espinas, habrá que comprobarlo. ¿Dijiste 4 años?.-
  • Sí.-
  • El fantasma lleva operando 6, supongo que cambiaría de compinche.-
  • Sólo hay una manera de averiguarlo.-
  • ¿Vas a interrogarla, o le ponemos un ojo encima?.-
  • Llamaré a Viktor, necesitamos a uno de sus hombres.-
  • ¿No confías en mí?, puedo sacar toda la información que necesitas de la red.-
  • Toda no, Boby y la que necesitamos probablemente no esté allí. Aun así, sorpréndeme.-
  • Sabía que dirías eso. Bien….-

Una serie de documentos y datos aparecieron en una tercera pantalla. Era bueno tener una central de control con más de 30 pantallas, 10 de ellas enormes paneles en la pared.

  • Rosa Espinosa, nacida en EEUU hace 24 años. Estudió en la Atlantic City High School, pero no terminó sus estudios. Desapareció del mapa con 16 años, hasta que hizo las pruebas de acceso a la universidad dos años después. Ha ido sacando poco a poco una titulación en Sistemas de Gestión de la Información, aquí en la Universidad de Nevada, en la UNLV Lee Business School MBA, pero todavía le faltan un par de signaturas para alcanzarlo. Consiguió su carnet de conducir con 19 y lo hizo aquí también aquí, en Las Vegas.-

Miré fijamente toda la información en las pantallas. Había una historia ahí, lo presentía. Soy bueno con los números, pero no tanto analizando información, ahí me quedaba en la zona de normal. Aun así, algo me decía que era muy extraño que alguien se mudara a la otra punta del país.

  • Envíame la información a mi correo y quiero saber más, Boby. Su familia, su novio, su perro si lo tiene. Dónde hace sus compras y qué compra. Qué coche tiene, cada cuanto lo lava. Lo quiero todo, Boby.-
  • ¿Nadie te ha dicho que eres igual de mandón que tu hermano?.-
  • Somos Vasiliev, Boby. Ser manodones viene de familia.-
  • Ya, lo suponía. Me pondré a ello.-
  • Y yo le diré a Viktor que necesito a Sam un par de días.-
  • Sí, porque quieres saber cuántos pedos se tira antes de cagar.-
  • Exacto.-

Reí ante la broma de Boby, porque ambos sabíamos que esa era la frase favorita de Viktor, cuando le ordenaba a alguien investigar la vida de otra persona.

Capítulo 5

Viktor

  • Así que has contratado a la agente del FBI.-

Alcé la vista de los documentos que estaba revisando, para encontrarme con la figura impasible de mi hermano Andrey apoyada en el marco de la puerta. No es que no me encantara que fuese directo al grano, pero un “buenos días” no estaba de más.

  • Sí, lo hice.-
  • ¿Vas a explicarme por qué metes al enemigo en tu casa?.- Lo vi caminar hasta que se acomodó en la silla frente a mí.
  • Primero porque Blake es tremendamente buena en su trabajo, y segundo, por una simple cuestión de estrategia.-
  • ¿Estrategia?.-
  • De cara al FBI, tener a uno de los “suyos” trabajando para míes mostrarles que no tengo nada que ocultar, les da una digamos falsa sensación de seguridad. Y desde el punto de vista de los que están en el otro lado, ver que tengo al FBI en mi nómina, les dirá que tengo los suficientes contactos, y en los sitios adecuados, como para hacer sus vidas un infierno.-
  • Visto así, tiene su lógica.-
  • ¿Cuándo te he decepcionado yo?.-
  • ¿Empiezo a hablar?.-
  • Te reto.- Andrey esbozó una sonrisa, pero enseguida se volvió a poner serio.
  • ¿Confías en la chica?.-
  • En este momento su trabajo es tan legal como puede serlo y está tan lejos de la zona oscura que nunca llegará a saber ni que existe.-
  • Pero no te he preguntado eso.-
  • Lo sé. Tengo su perfil por si quieres verlo y en este momento, si quieres un resumen, te diré que le caemos mucho mejor que Bloom.-
  • Eso no es suficiente, Viktor. La chica juró hacer cumplir la ley, eso no se erradica de la cabeza de una persona como si fueran piojos.-
  • Voy a darle el margen de la duda, porque se descubrió para proteger a Katia.-
  • ¿Y quién dice que no era parte del plan?.-
  • Según su perfil, tiene un genio fuerte, no es de las que aceptan que las pisoteen con facilidad. Y por lo que sabemos, Bloom lo ha hecho al menos una vez.-
  • Voy a conseguir todo lo que haya sobre ella, sobre Bloom y sobre Bellami en el FBI y cuando lo haga, trazaremos un jodido plan. Quiero sacarme a Bloom de encima de una puñetera vez, acabar con Bellami de forma definitiva, y arrastraré a quien sea para hacerlo.-
  • Esa también era mi idea. Blake puede convertirse en un arma en nuestras manos, podemos utilizarla como ha estado haciendo Bloom, solo que esta vez haremos que sea beneficioso para nosotros.-
  • Vamos a hacerlo bien, Viktor.-
  • Nadie tiene más ganas que yo, Andrey.-

El asintió y empezó a levantarse. Antes de irse por la puerta, se giró para decirme unas últimas palabras.

  • ¿Lo de Miami fue bien?.-
  • Puedo decir que sí, hermano.-

ÉL asintió de nuevo, y desapareció. Viniendo de Andrey, eso quería decir que confiaba en mi trabajo. Lo hablamos con el resto de la familia, íbamos a trabajar en mejorar la vida de Danny, y habíamos preparado un plan para hacerlo, porque podíamos y porque queríamos, así de simple. Y con respecto a Bellami, esta vez iba a machacarlo tan duro que no volvería a ver la luz del día. La vez anterior tuve la deferencia de golpearlo para que se alejara de Katia, para que supiera que alguien más fuerte que él iba a protegerla. Pero subestimé la mente desequilibrada del cabrón. Estaba demasiado enfermo como para ser racional o tener miedo. Así que sería yo el que me encargaría de ponerle en el lugar que debería estar.

Nick

  • ¿Lo tienes?.-

Por unos segundos aparté la vista de la pantalla frente a mí. Sam acababa de llegar a mi derecha trayendo una carpeta en sus manos. Estaba tan impaciente por abrirla, como pendiente de la imagen que tenía frente a mí. Nunca un pasillo de hotel fue antes tan interesante, ¿por qué?, porque en él veía el carrito de limpieza de las camareras de piso y a las dos mujeres que realizaban su trabajo habitación por habitación. La mujer de color de unos 50 años no me interesaba, pero la latina de 24 sí. Era asombroso, como un anodino uniforme de limpiadora podía ocultar aquel cuerpo. Yo sabía que había un trasero muy goloso debajo de aquellas ropas, sabía que había un buen par de pechos, y sabía que tenía unas piernas que se veían preciosas con tacones y falda corta. Aquella chica se escondía detrás de su ropa, y sabía por qué, era un puñetero camaleón, como el fantasma. Nada mejor que camuflarte con tu entorno para pasar desapercibido, o mejor dicho, que no destacase, porque aquel otro día, cuando mis ojos toparon por primera vez con ese trasero, ella no desentonaba en aquel lugar, era una chica sexy como muchas de las que había en aquel lugar.

  • No he tenido tiempo de preparar un informe formal, pero he traído fotos.-
  • Cuéntame, ¿Qué tienes?.-
  • Ese es el caso, hay muy poco de ella. Al contrario a lo que ocurre con la gente joven de ahora, no está metida en ninguna red social. Ni Facebook, ni instagram, ni twitter, y así con todo. –
  • No expone su vida en la red. Entendido.-
  • Vive sola, sin mascotas. Salvo por el trabajo y las clases nocturnas, hace poca vida social. No compra demasiado, solo lo necesario para la semana. En el vecindario pasa casi desapercibida, pero tiene buena relación con sus vecinas de piso. Vive en un bloque de apartamentos algo viejo, pero muy activo, sobre todo con parejas jóvenes en su primera vivienda, y algún jubilado solitario. No pone la tv alta, no grita, es una joya de vecina.-
  • ¿Amigos?.-
  • Su vecina de la puerta de enfrente, una mujer mayor de unos casi 70, y puede que otra limpiadora de aquí del hotel que es un par de años mayor que ella.-
  • ¿Chicos?.-
  • Un par de chicos de la universidad, con los que se reúne para tomar algún café e intercambiar notas. Uno de ellos creo que está coladito, pero ella no está muy por la labor.-
  • ¿Cómo sabes eso?.-
  • Por la cara de perro apaleado con la que la mira, y ella aparta la mirada cuando a él se le ponen los ojos tiernos.-
  • No se te escapa una.-
  • Soy bueno en mi trabajo.-
  • Lo sabemos.-
  • Si no necesitas más de mí…-
  • ¿Todavía sigues trabajando con lo del Cowboy?.-
  • Poca cosa, pero te seguiré poniendo al día. Lo último que sé de él, te lo envié al correo la semana pasada.-
  • De acuerdo. Por mi parte puedes volver a tu puesto de niñera.-

Sam sonrió y salió de la sala. No, al tipo no le ofendía que le dijera que era la niñera de Katia. ¡Mierda!, si no estuviese pillada por mi hermano, a mí tampoco me importaría ser su niñera.

  • Nick, creo que he encontrado algo.-

Miré a Boby, pero en vez de estar sonriendo como el gato que atrapó al ratón, parecía como preocupado.

  • ¿De qué se trata?.-
  • Encontré una vieja foto de Rosa Espinosa, un concurso de baile cuando tenía 12 años. Era una de las participantes, pero no destacó. Hubiese pasado desapercibida, salvo por que sale en una foto de grupo de una de las compañeras que si obtuvo un buen puesto.-
  • Deja de dar vueltas. Ve al grano.-
  • Ésta Rosa Espinosa, no es Rosa Espinosa.-
  • ¿Qué quieres decir?.-
  • Que la Rosa Espinosa de 12 años, no es la Rosa Espinosa de 24. –
  • ¿Estás completamente seguro?.-
  • He pasado el reconocimiento facial, he hecho simulaciones de envejecimiento, incluso he escaneado la forma de sus manos, y no encajan. Estas dos Rosas, son personas diferentes.-
  • No me gusta. Tenemos que averiguar qué demonios pasa ahí.-
  • Estoy en ello.-

Aquello tenía toda la pinta de ser una suplantación de identidad, pero las preguntas eran ¿por qué?, ¿para qué?, y tenía que tener esas respuestas. ¿Había el fantasma buscado una nueva identidad a su cómplice, o no sabía que era una impostora?, si era lo último, tendría algo con lo que presionar a la chica, y llegar hasta el fantasma.

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